
Después del terremoto
queremos reconstruir las risas
y buscamos urgentemente
ingenieros de sueños,
maestros de alegría,
cantantes a destajo...
Absténganse los malabaristas del olvido
y las plañideras a sueldo.
Infórmense donde sea pero, por favor,
Infórmense.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada